Aquí podríamos enmarcar todos aquellos alimentos a los que por su
procedimiento de preparación se les dañan sus nutrientes como son las
vitaminas, los minerales o los elementos reparadores o curativos.
Por ejemplo, un ajo crudo y prensado (que suelte su aceite), es un
excelente alimento por sus propiedades curativas y defensoras. Sin
embargo un ajo cocido, se convierte en un alimento indiferente,
pues no le da al organismo sus cualidades, únicamente su aroma y sabor.Igual de indiferente sería una cebolla bien frita.
O una fruta bien hervida para guardarla en conserva.
Tambien serán indiferentes las verduras que en vez de comerlas
crudas, se cocinan durante mucho tiempo para dejarlas suavecitas, pero
sin los nutrientes beneficiosos originales.
Y así muchos otros casos similares.
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